Esta modificación, la cuarta desde la presentación inicial del proyecto en julio de 2021, implica un cambio significativo en la configuración de la planta. El nuevo diseño respetará el PAI Jardines de San Luis en Nules, que contempla la construcción de 1.200 viviendas, y el PAI Golf Subirana en Alquerías del Niño Perdido, cuyo desarrollo fue liquidado en 2023 pero podría retomarse en el futuro.
La reubicación concentra ahora la implantación de la planta en los términos municipales de La Vall d’Uixó y Xilxes, dejando fuera a Moncofa. Además, el proyecto reduce su superficie de 305,97 a 300,5 hectáreas y disminuye el número de módulos fotovoltaicos de 338.772 a 210.780. Esto conlleva un ajuste de la potencia instalada, que pasa de 141,44 a 139,8 megavatios, y una reducción de la inversión presupuestada de 95,5 a poco más de 79 millones de euros.
El 78% de la superficie de la planta se situará ahora en suelo de La Vall d’Uixó y el 22% restante en Xilxes. Este traslado también obliga a rediseñar las zanjas de media tensión para adaptarlas al cruce con infraestructuras existentes como redes de gas, telecomunicaciones o vías pecuarias. La instalación contará con un total de 41 accesos, el principal desde la carretera N-340.
Este nuevo planeamiento es el resultado de un contexto institucional mayoritariamente contrario al proyecto. A pesar del respaldo del Ministerio de Política Territorial y Función Pública y de algunos ayuntamientos como el de Betxí, la mayoría de instituciones priorizaron el centro logístico de STN cuando ambos proyectos se solapaban. La Diputación, municipios como Xilxes, La Vall d’Uixó o Alquerías del Niño Perdido, y compañías suministradoras como Nedgia y Redes Eléctricas Inteligentes rechazaron Arada Solar por razones de impacto medioambiental. Incluso, la empresa Cales de la Plana se mostró contraria por invadir sus concesiones mineras, mientras que las comunidades de regantes de La Vall d’Uixó y Vila-real alertaron de la pérdida de muchas hectáreas de cultivo agrícola.




