Estas cifras, que representan el 6,31% del Producto Interior Bruto (PIB) valenciano, subrayan la capacidad del modelo cooperativo para generar empleo estable y de calidad, así como para ofrecer soluciones a desafíos sociales como el desempleo y el reto demográfico.
Un informe elaborado por la Confederació de Cooperatives de la Comunitat Valenciana (CONCOVAL) y CIRIEC-España revela que en 2025 se crearon 145 nuevas cooperativas, elevando el total a 2.510 entidades con 2,7 millones de cooperativistas. Este crecimiento ha sido constante durante la última década, con 1.808 cooperativas nuevas desde 2015, distribuidas por las provincias de Alicante, Valencia y Castellón.
“"Más de la mitad de la población valenciana ha sido cooperativista a lo largo de 2025, subrayando que este modelo genera empleo estable y de calidad, ya que muchos trabajadores son también socios."
La provincia de Valencia concentra el mayor número de cooperativas, con una presencia destacada en la ciudad de València y la comarca de la Ribera Alta. En Alicante, destacan L'Alacantí y la Vega Baja, mientras que en Castellón sobresale la Plana Alta. El cooperativismo también se expande en sectores emergentes como las comunidades energéticas o el cohousing, ofreciendo alternativas innovadoras en ámbitos clave como la vivienda y la energía.
Las cooperativas de trabajo asociado son el principal motor de crecimiento, especialmente en la enseñanza, donde atienden a más de 25.000 alumnos. El sector agroalimentario lidera las ventas con 7.625 millones de euros, consolidándose como un pilar fundamental en la economía y la exportación, con más del 84% de la producción destinada al mercado exterior. Además, las cooperativas de crédito tienen un papel importante en el sistema financiero autonómico, con tasas de crecimiento superiores a las de bancos y cajas.
El empleo femenino en el sector cooperativo valenciano se sitúa en el 57,5%, cinco puntos por encima de la media estatal, reforzando su papel como motor de igualdad y cohesión social.




