Este proyecto tiene como objetivo principal mejorar la digestión de los residuos orgánicos e incrementar la producción de biogás, al mismo tiempo que se reduce el consumo energético de la planta. La iniciativa se alinea con los retos de la normativa europea sobre tratamiento de aguas residuales urbanas.
Una de las innovaciones clave de “Benidorm Bioboost” es la incorporación de nanopartículas de hierro en el proceso de digestión anaerobia. Esta técnica permitirá acelerar la descomposición de la materia orgánica, resultando en una mayor generación de biogás de mejor calidad. El biogás producido ya se utiliza como fuente de energía en la misma instalación, y la mejora contribuirá a una mayor autosuficiencia energética.
Además, el proyecto contempla la instalación de sensores inteligentes a lo largo de toda la línea de lodos. Estos dispositivos utilizarán tecnología de visión por computador para monitorizar en tiempo real el grado de deshidratación de los lodos, permitiendo ajustar los procesos de forma precisa y automática. Con ello, se persigue reducir la cantidad de residuos generados y mejorar su tratamiento final.
“"La combinación de biotecnología e inteligencia artificial no solo permitirá mejorar el rendimiento de la depuradora, sino también reducir costes y minimizar el impacto ambiental del proceso."
El concejal de Ciclo del Agua, José Ramón González de Zárate, ha destacado que este proyecto refuerza la estrategia de innovación aplicada al ciclo integral del agua en Benidorm. Según González de Zárate, la implementación de estas tecnologías avanzadas supondrá un "salto cualitativo" en la gestión de la EDAR, consolidando a Benidorm como un referente en el tratamiento de aguas y contribuyendo a mejorar la calidad del vertido final, garantizando el cumplimiento de los estándares ambientales.




