La trayectoria de Ale-Hop, fundada por Vicente Grimalt, es un ejemplo destacado de crecimiento empresarial desde la Marina Alta. La compañía, que celebra su cuarto de siglo en 2026, ha logrado una expansión internacional notable, manteniendo su esencia familiar y autofinanciada.
Con una red que supera las 350 tiendas, Ale-Hop tiene presencia en España, Portugal, Italia y Croacia. Este éxito se fundamenta en una estrategia clara: diseño propio, innovación constante y una experiencia de compra distintiva que busca sorprender al cliente.
La vaca instalada en las tiendas de Ale-Hop no ha sido un mero reclamo decorativo, sino la traducción física del carácter de la marca: cercano, divertido, optimista y accesible.
El origen de Ale-Hop se remonta a 1968, cuando Vicente Grimalt inició su actividad comercial en Gata de Gorgos. Posteriormente, en 1990, fundó Clave Dénia S.A.U., que sería el precursor de la marca actual. La primera tienda Ale-Hop abrió sus puertas en 2001 en la calle La Paz de València, marcando un punto de inflexión con un concepto comercial innovador.
Los datos económicos de Ale-Hop reflejan su magnitud: en 2024 registró una facturación consolidada de 254 millones de euros, con un beneficio neto de 51 millones. Además, contribuyó con 67,5 millones en impuestos y realizó una inversión de 18 millones de euros, empleando a más de 2.300 empleados (con algunas fuentes indicando más de 2.500). Estas cifras subrayan la importancia de la compañía para la economía de la Marina Alta.




