Este innovador Centro de Excelencia en Fabricación Avanzada, que iniciará su actividad en el último trimestre del año tras un proceso de certificación, representa un salto tecnológico significativo. Su objetivo principal es la producción de componentes esenciales para sistemas de defensa en un tiempo récord, lo que se traducirá en una mejora de hasta el 50% en la capacidad de respuesta operativa de los vehículos en servicio.
El proyecto es fruto de la colaboración entre GDELS-Santa Bárbara Sistemas, la empresa jiennense Novaindef y la firma andaluza Meltio. Además de satisfacer las necesidades internas de la compañía en el mantenimiento de blindados y carros de combate, el centro ofrecerá sus servicios de suministro a otras empresas del sector de la defensa.
La apertura de este centro se enmarca en un periodo de notable expansión para la fábrica de Alcalá de Guadaíra. Durante el último año, la compañía ha invertido 10 millones de euros en la ampliación de su capacidad productiva y ha aumentado su plantilla en un 20%. Se prevé una inversión acumulada de 25 millones de euros en los próximos tres ejercicios. El complejo, que emplea a cerca de 300 trabajadores y cuenta con 25 hectáreas de superficie productiva y una pista de pruebas de 170 hectáreas (única en Europa en su ámbito), tiene la capacidad de entregar 100 vehículos anualmente.
Entre los proyectos más relevantes gestionados por la planta se encuentra el mantenimiento de los carros de combate Leopard del Ejército español, con la entrega de la primera unidad renovada en versión 2E al Ministerio de Defensa prevista para la próxima semana. También se encarga de la modernización de los vehículos Pizarro y los anfibios Piranha III. Asimismo, Alcalá de Guadaíra es el centro de integración y pruebas del VCR 8x8 Dragón, el programa de modernización terrestre más ambicioso del Ejército español, valorado en más de 2.000 millones de euros.
A nivel internacional, la planta gestiona el mantenimiento de 84 vehículos blindados Hunter para el Ejército de Letonia, un contrato valorado en 225 millones de euros y vigente hasta 2037. Además, ha sido pionera en el desarrollo del obús autopropulsado Némesis, el primero del mundo con capacidad de operación remota, diseñado, ensamblado y probado íntegramente en sus instalaciones sevillanas.




