Luz verde a una nueva planta fotovoltaica de Salinas Energy en Onda

El proyecto, con una inversión de 8,8 millones de euros, tendrá una potencia instalada de 16,75 MW y ocupará 61.145 m².

Imagen genérica de paneles solares en un campo abierto bajo el sol.
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Imagen genérica de paneles solares en un campo abierto bajo el sol.

La compañía Salinas Energy, filial de la multinacional suiza EBL, ha obtenido la autorización administrativa para la construcción de una nueva planta fotovoltaica en Onda, con una potencia instalada de 16,75 MW y una inversión de 8,8 millones de euros.

El proyecto, denominado PSF Onda Sichar I, fue publicado el 7 de abril en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV). La central se ubicará en los polígonos 8 (parcela 222) y 10 (parcelas 7, 59) de la localidad, y conectará con la red en la subestación ST Corral del Cuervo, de I-DE Redes Eléctricas Inteligentes, a través de una subestación transformadora 30/132 kV y una línea de alta tensión subterránea de 132 kV.
La resolución también incluye la aprobación del plan de desmantelamiento y restauración del terreno, con un presupuesto de 291.982,43 €, y establece la obligación de constituir una garantía económica para su cumplimiento. En total, se instalarán 19.684 módulos fotovoltaicos, ocupando una superficie de 61.145 metros cuadrados.
El proyecto inicial, presentado en 2021 con una potencia superior, tuvo que ser refundado en febrero de 2026 debido a condicionantes ambientales y la Declaración de Impacto Ambiental (DIA). Esta reformulación implicó una reducción de más del 50% de la superficie ocupada para adaptarse a la topografía y el paisaje, excluir zonas con pendientes superiores al 25%, y redefinir la zonificación interna de las parcelas.
Entre las modificaciones, se crearon franjas de transición sin módulos, se sustituyeron estructuras con seguidores por estructuras fijas, se dividió la planta en dos recintos de menos de 10 hectáreas, y se adecuaron las infraestructuras para respetar las servidumbres eléctricas existentes, incorporando diversas medidas de integración paisajística.
Una de las condiciones ambientales cruciales fue la imposibilidad de ocupar suelo forestal o afectado por el incendio de 2009, así como evitar la afección a la masa arbórea, terrenos altamente erosionados y el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) de la Serra d'Espadà. La Conselleria de Medio Ambiente señaló que el proyecto se encontraba en zonas con “erosión potencial alta y muy alta”, y que 58 hectáreas afectaban a lugares forestales, lo que habría implicado la tala de arbolado.