El Consello de la Xunta de Galicia ha dado luz verde a esta iniciativa, que busca una mejora progresiva de las infraestructuras. En el área de las Rías Baixas y el interior pontevedrés, el proyecto tendrá un impacto significativo en Sanxenxo, Lalín, O Grove y Cambados, terminales que ya están incluidas en el calendario de actuaciones definido por el ejecutivo autonómico.
El plan se estructura en dos fases. La primera, que se desarrollará entre el presente año y 2028, abarca las estaciones de Sanxenxo y Lalín, junto con otras como las de Carballo, Ponteareas, Noia y Sarria. La segunda fase, prevista a partir de 2027, incorporará otras 13 estaciones, entre las que se encuentran las de O Grove y Cambados, además de otras infraestructuras en localidades como Padrón, Monforte de Lemos, Viveiro, Burela, Gondomar, Xinzo de Limia, Foz, Ribadeo, O Barco de Valdeorras, Chantada y Mondoñedo.
Las mejoras previstas incluyen intervenciones en la envolvente térmica de los edificios, con aislamiento de fachadas y cubiertas, renovación de carpinterías, control solar y refuerzo de la hermeticidad. También se renovarán los sistemas de iluminación, climatización y ventilación, y se incorporarán energías renovables como la solar fotovoltaica.
El objetivo principal del plan es reducir la huella de carbono, optimizar la eficiencia energética de infraestructuras construidas entre 1987 y 2003, y ofrecer estaciones más confortables y eficientes para usuarios y trabajadores, en consonancia con la estrategia europea de transición energética y los fondos Feder 2021-2027.




