Lo que se perfilaba como un año prometedor para el turismo de media y larga distancia en enero, ha experimentado un estancamiento repentino con el inicio del conflicto en Irán. Reyes Cuiña, directora de Viajes Deza en Pontevedra, señala que los grandes viajes, que comenzaron con mucha fuerza, ahora están paralizados. Destinos como Egipto o Turquía han visto sus reservas frenadas, aunque las personas que ya tenían viajes contratados antes del conflicto los mantienen.
“"El tema de los grandes viajes está parado, empezó súper fuerte en enero, pero se estancó."
Además de la situación geopolítica, la preocupación por el alza de precios también está disuadiendo a los viajeros. La incertidumbre sobre el incremento del coste del combustible, que ya se refleja en los paquetes turísticos, hace que muchos pontevedreses pospongan sus decisiones. Jose Hervés, director de Azulmarino en Pontevedra, estima un aumento de más del 10% en los costes de los viajes para el verano de 2025, pudiendo llegar al 15% en algunos casos.
Esta situación está provocando un cambio en las preferencias de los destinos. Mientras que Egipto y el Caribe mantienen precios más estables o incluso ofrecen ofertas, destinos como Asia se ven afectados. Los viajes de novios, por ejemplo, están optando por una semana en el Caribe, aplazando opciones como Tailandia por precaución. Colombia también emerge como una alternativa gracias a los vuelos directos desde Madrid.
Las agencias también observan que las personas mayores son las primeras en contener el gasto en tiempos de crisis, pensando en sus hijos y nietos. A pesar de la incertidumbre, Reyes Cuiña lanza un mensaje optimista, afirmando que la gente sigue viajando y que el sector se recuperará, ya que el deseo de viajar persiste. Según datos del Instituto Galego de Estatística, en 2025 los gallegos realizaron 8,33 millones de viajes, un 12,2% menos que el año anterior, con un gasto total de 2660,4 millones de euros.




