Adjudicadas las obras de una nueva fase del regadío Xerta-Sénia por 18,5 millones de euros

El proyecto, que beneficiará a los municipios de la Galera, Mas de Barberans, Roquetes y Santa Bàrbara, incluye la instalación de un módulo fotovoltaico.

Imagen genérica de tuberías de regadío en un campo agrícola bajo el sol.
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Imagen genérica de tuberías de regadío en un campo agrícola bajo el sol.

El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, a través de Infraestructures de la Generalitat de Catalunya SAU, ha adjudicado a COMSA SAU las obras de una nueva fase del regadío Xerta-Sénia por un importe de 18,5 millones de euros, con un plazo de ejecución de 18 meses.

Esta adjudicación, que se espera formalizar con la firma del contrato en las próximas semanas, permitirá iniciar los trabajos concentrados principalmente en el término municipal de Roquetes. Las obras incluyen el despliegue de la infraestructura de red de riego hasta las fincas, la creación de balsas reguladoras y los complementos necesarios para su funcionamiento, así como la instalación del primero de los dos módulos fotovoltaicos previstos en la totalidad del proyecto.
El proyecto global del regadío Xerta-Sénia, aprobado por el Departamento en septiembre de 2024 con un presupuesto total de 29.020.362,31 euros, abarca los municipios de la Galera, Mas de Barberans, Roquetes y Santa Bàrbara, situados en las comarcas del Baix Ebre y el Montsià.
La estructura del proyecto se divide en tres fases. La fase 1 incluye las actuaciones en el Canal Xerta-Sénia para abastecer las zonas 2 y 3, incluyendo balsas, estación de bombeo, tuberías de impulsión de la red primaria y las bombas para la zona 2, además de la red de distribución de esta misma zona. La fase 2 comprende la red de distribución de la zona 3, las bombas correspondientes y el primer módulo del parque fotovoltaico. Finalmente, la fase 3 incluye el segundo módulo del parque fotovoltaico.
Con la ejecución de la fase 1, se desarrollará la parte de la red primaria junto con 654,3 hectáreas de la red de distribución de la zona 2, de las cuales 382,33 hectáreas ya se han adherido al regadío. Esta actuación, largamente demandada por los agricultores de la zona, busca un uso más eficiente del agua y garantizar la regularidad de las producciones de cultivos como olivos, cítricos y almendros, como respuesta a los efectos del cambio climático y la variabilidad de las lluvias.