Ganaderos de Ribadeo obligados a tirar leche por abandono de recogida

Cuatro explotaciones de Ribadeo se enfrentan a pérdidas diarias de hasta 1.800 euros tras el incumplimiento contractual de Reny Picot.

Imagen de un tanque de leche vaciándose en una granja.
IA

Imagen de un tanque de leche vaciándose en una granja.

Cuatro granjas de Ribadeo se han visto obligadas a desechar la leche producida después de que la empresa asturiana Reny Picot abandonara la recogida sin el preaviso legal, provocando pérdidas económicas y preocupación en el sector.

La situación afecta a cuatro ganaderos de la localidad de Ribadeo, quienes se han quedado sin comprador para su leche. Brais Álvarez, secretario de Acción Sindical del Sindicato Labrego Galego-Comisións Labregas (SLG-CCLL), alertó que los productores deben ordeñar las vacas dos veces al día y, ante la imposibilidad de conservar el producto por mucho tiempo, lo están tirando. El portavoz denunció que la decisión de la empresa láctea ha dejado a estas ganaderías fuera de las rutas de venta, que ya están cerradas.
Según Álvarez, Reny Picot "incumplió la ley" al comunicar la interrupción de la recogida con solo cinco días de antelación. La normativa exige un preaviso de dos meses para la finalización del contrato, un plazo crucial para que los productores puedan encontrar un nuevo comprador. La mayoría de los contratos se renuevan a finales de marzo, por lo que el aviso de la empresa el día 25 hizo que las fábricas ya tuvieran sus planificaciones y rutas cercanas a Ribadeo completas.

"Tenemos que ordeñar las vacas dos veces al día y tiramos la leche porque no podemos conservarla 10 o 15 días."

Brais Álvarez · Secretario de Acción Sindical del SLG-CCLL
A pesar de la falta de comprador, los ganaderos deben seguir ordeñando las reses para prevenir enfermedades como la mamitis o incluso la muerte de los animales. "Tenemos que vaciar el tanque porque hay que seguir trabajando con las vacas y hacer hueco para la leche nueva de cara a encontrar un comprador", explicó Álvarez. Uno de los productores afectados ya tuvo que tirar su producción por esta razón.
En cuanto a las posibles soluciones, Álvarez indicó que están en conversaciones con otras industrias con la esperanza de resolver la situación antes del jueves. No obstante, criticó que la legislación actual no ampara suficientemente a los ganaderos y que la Administración "mira para otro lado" en lugar de hacer cumplir la norma. Por ello, el sindicato llevará el caso a la justicia para reclamar a Reny Picot las cantidades perdidas, estimadas entre 1.200 y 1.800 euros diarios por granja.
En este contexto, la ganadera Isabel Vilalba Seivane se reunió con la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) para denunciar los hechos y solicitar más inspecciones de oficio. Además, este miércoles acudirá con una delegación de la COAG a una reunión con el Ministerio de Agricultura para abordar el conflicto y exigir un posicionamiento claro a favor del sector lácteo.
Por su parte, la conselleira del Medio Rural, María José Gómez, anunció el martes que se enviará a la Comisión Galega da Competencia información sobre la renovación de los contratos lácteos y las cisternas procedentes de otros países. El objetivo es revisar "todos y cada uno de los contratos" para asegurar que no haya incumplimientos por parte de la industria y realizar controles estrictos de las cisternas externas para evitar la competencia desleal. Gómez aseguró que, de detectar irregularidades, se informará a las autoridades de competencia y se verificará que todos los envases reflejen el origen de la leche para garantizar la trazabilidad.