La modificación genética, clave para la supervivencia humana en futuras misiones espaciales

Científicos de la Universidad de Barcelona investigan cómo la edición genética podría proteger a los astronautas de la radiación cósmica en viajes a la Luna y Marte.

Imagen que representa el ADN humano siendo afectado por la radiación cósmica en el espacio.
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Imagen que representa el ADN humano siendo afectado por la radiación cósmica en el espacio.

La fragilidad humana ante la radiación cósmica en el espacio profundo plantea un desafío crucial para las futuras misiones tripuladas a la Luna y Marte, impulsando la investigación en modificación genética para garantizar la supervivencia de los astronautas.

Recientemente, la humanidad regresó a la Luna con la misión Artemis II de la NASA, que estableció un nuevo récord de viaje tripulado más lejano. Con el objetivo de un nuevo alunizaje humano previsto para principios de 2028 y la construcción de una base lunar permanente hacia 2029-2030, surgen interrogantes sobre la viabilidad de la vida en el espacio a largo plazo.
La radiación cósmica, altamente energética, representa una amenaza significativa para la salud humana, ya que puede dañar el ADN y provocar cáncer y enfermedades neurodegenerativas. A diferencia de la Tierra, donde la magnetosfera y la atmósfera actúan como escudos protectores, en el espacio, los mecanismos de reparación celular serían insuficientes ante la exposición continua.

"La radiación cósmica freirá literalmente el ADN de nuestras células y ya hay artículos científicos que han demostrado que esto provocará un aumento de cáncer y de neurodegeneración de los astronautas."

una catedrática de genética de la Universidad de Barcelona
Ante esta realidad, algunos científicos plantean la modificación genética como una posible solución. La idea sería editar el genoma de los astronautas o transferirles genes de organismos extremadamente resistentes a la radiación, como los tardígrados, para aumentar su capacidad de supervivencia en entornos hostiles.
Esta propuesta, que incluiría la edición genética en embriones para crear generaciones de humanos más resistentes, genera un intenso debate bioético. Mientras que en Europa y otros países occidentales esta práctica está prohibida, algunas naciones asiáticas la consideran potencialmente factible, como ya se ha visto en casos de modificación de embriones en China.
Un grupo de investigación de la Universidad de Barcelona, liderado por un experto en biología del cáncer, participará en la competición internacional IGEM en París para explorar la edición genética humana. El objetivo es investigar la incorporación de genes de tardígrados, planarias y axolotes para evaluar la posibilidad de transmitir esta modificación a todas las células del organismo y hacerla heredable, pensando en futuras colonias humanas en Marte.