La región del Penedès se enfrenta a un escenario de incertidumbre sin precedentes para sus viticultores. Indicadores como la reducción de la producción de cava por parte de Freixenet, el excedente de uva y vino base de la vendimia anterior, y los datos poco optimistas de ventas de vinos y espumosos, alimentan el temor a una crisis inminente.
“"Vivimos una situación muy crítica, en la que sobraría el 35% del viñedo plantado en el Penedès, y en esta próxima vendimia, el precio de la uva podría caer en picado."
Esta situación podría transformar el paisaje del Penedès, que podría dejar de ser el "pulmón verde" entre Barcelona y Tarragona para dar paso a polígonos industriales o campos de placas solares, una amenaza histórica por la presión urbanística. Además, el traspaso de algunas bodegas de la DO Cava a la marca Corpinnat, que garantiza precios al alza para los viticultores, añade una nueva dinámica al sector.
El excedente de vino ha llevado a las cooperativas a vender vino base como vino de mesa, descalificándolo por la bajada de precio y demanda. Esta tendencia se ha acentuado porque Freixenet, uno de los grandes productores, ha reducido drásticamente su compra de uva en el Penedès. En 2024, la sequía obligó a la bodega a adquirir uva de otras regiones para mantener la demanda internacional, especialmente de Alemania, Austria y Suiza, lanzando el producto Freixenet Premium Sparkling Wine Cuvée fuera de la DO Cava. Esta práctica se mantuvo en 2025, a pesar de ser un buen año de vendimia, ya que el nuevo producto ya estaba consolidado.
La consecuencia directa es que el gran productor del territorio no ha comprado uva en el Penedès durante dos años consecutivos, provocando que en 2025 hubiera viñedos sin vendimiar y viticultores que vendieron la uva sin un precio fijado. Freixenet ha declinado responder sobre el número de botellas de cava que ha dejado de elaborar, alegando que es "información confidencial".
“"Pagar menos de 60 céntimos el kilo de uva vendimiada es una ruina para el viticultor."
El presidente de la patronal del cava, Joaquim Tosas, coincide en que el Penedès está en riesgo debido a la disminución de las ventas y la geopolítica actual. Subraya la necesidad de soluciones conjuntas entre administración, productores y viticultores para asegurar la viabilidad de los viñedos catalanes y competir globalmente. Por su parte, Pere Llopart, presidente de Corpinnat, destaca que su marca cultiva un 10% del viñedo del Penedès y acuerda precios mínimos dignos para los viticultores, con un precio mínimo de 0,943€/kg para las variedades inscritas en su reglamento en 2026, una práctica "insólita" en el sector.




